Ana y Luis están en un lugar muy bueno. Los dos tienen agua en la mano.
— Hemos llegado bien hoy — dice Ana.
— Sí, hemos pasado por el río para llegar aquí — dice Luis.
Ana ve el agua del río por la ventana. El agua hace un juego con el sol. Es muy bello.
— Me gusta llegar aquí — dice Ana. — El río es muy bello.
— Sí — dice Luis. — Cada día paso por el río. Los pájaros hacen cosas bellas cerca del agua.
— Los pájaros hacen mucho — dice Ana. Ella pone la mano sobre la mesa. Luis pone su mano también.
— Hemos pasado un día muy bueno — dice Luis.
— Sí — dice Ana. — Es un juego de agua y sol. Me gusta mucho.