Ana y Sofía están en un café. Las dos quieren algo para beber. Un hombre viene y ellas le dicen lo que quieren.
— Yo recibió un mensaje de Carlos ayer —dice Ana—. Él vive muy lejos ahora, pero siempre manda saludos a sus amigos de aquí. Los manda online.
— Yo también recibió sus saludos —dice Sofía—. Es muy bueno recibir un mensaje de un amigo.
— ¿Crees que es natural tener amigos online? —pregunta Ana.
— Sí —dice Sofía—. Para mí es muy natural. Querer a tus amigos es querer a tus amigos. No importa si están lejos o cerca.
— Tienes razón —dice Ana—. Yo tengo mis propias ideas sobre esto también. Y Carlos tiene sus propias formas de estar con nosotros. Nos manda saludos online, y eso es muy bueno.
— Sí —dice Sofía—. Pero también es muy bueno estar aquí, en este lugar, con algo caliente para beber. Esto no puedes hacer online.
— Es verdad —dice Ana—. Querer estar con una persona en el mismo lugar es algo muy natural.
Las dos se ven bien y están muy felices. El hombre vuelve con las dos bebidas. Ellas le dan las gracias y siguen hablando.