Sara y Luis caminan cerca del río. El agua es clara y el aire es fresco.
—¡Ay, qué bonito es este lugar! —dice Sara.
—Sí —responde Luis—. Me gusta mucho. Hay muchos centros de naturaleza en esta región, pero este río es especial.
—¿Sabes que hay una cadena de montañas detrás de esos árboles? —pregunta Sara.
—¡Ay, no lo sabía! ¿Podemos ir allá?
—Claro, pero el capitán del grupo dice que hay que seguir el camino oficial.
—¿El capitán? ¿Hay un capitán aquí en el bosque?
—Sí —dice Sara riendo—. Es la persona con más autoridad en este paseo organizado. Él conoce bien la naturaleza.
—Tiene razón. La autoridad de una persona así es importante para proteger el lugar.
A continuación, los dos siguen caminando. Ven pájaros, flores y muchos árboles grandes. La cadena de montañas aparece poco a poco entre los árboles.
—Es increíble —dice Luis—. Los centros de la ciudad no tienen nada como esto.
—A continuación vamos al lago —anuncia el capitán desde adelante.
—¡Ay, qué bien! —dicen Sara y Luis juntos.