Ana y Luis están sentados en un café. Los dos tienen café con leche y hablan del partido de fútbol de la noche anterior.
—¿Viste el partido? —pregunta Ana.
—Sí, fue tremendo —dice Luis—. No podía creer lo que pasó al final.
—Yo tampoco. El equipo rojo jugó muy mal en la primera parte. Parecía que todo estaba terminal para ellos, que no había ninguna posibilidad de ganar.
—Exacto. Pero en la segunda parte, todo cambió. Fue como un terremoto en el estadio. El público gritó tanto que yo lo escuché desde mi casa.
—¡Un terremoto! Sí, eso es exactamente lo que fue —dice Ana, riendo—. La tierra no se movió, pero el ruido fue igual de fuerte.
El camarero llega con dos pasteles. Luis come un poco y sigue hablando.
—¿Y viste lo que hizo el jugador número diez? Ese chico, Tony, corrió como nunca.
—Sí, Tony fue el mejor del partido. Ese chico trabajó muy duro toda la semana. Su entrenador dijo en la televisión que Tony trabajó más que todos los otros jugadores del equipo.
—Se nota. Y marcó dos goles en veinte minutos. Tremendo, de verdad.
Ana bebe su café y pone la taza en la mesa.
—Pero hay algo que no me gustó —dice ella—. En el minuto ochenta, el jugador número cinco del equipo azul cayó al suelo sin que nadie lo tocara. Fue una trampa clara.
—Totalmente de acuerdo. Esa trampa fue muy obvia. El árbitro debería haberlo visto.
—Es que con esas trampas el fútbol pierde algo bonito. No es justo para los equipos que juegan limpio.
—Tienes razón —dice Luis—. Si el árbitro no ve la trampa, el equipo malo recibe un beneficio que no merece.
Los dos toman sus últimos sorbos de café. Afuera, el sol entra por la ventana del café.
—¿Crees que el equipo rojo puede ganar el campeonato este año? —pregunta Ana.
—Con Tony en el equipo, sí. Ese chico trabajó toda su vida para llegar a este nivel. Ahora está jugando de manera increíble. No está terminal, para nada. Está en su mejor momento.
—Entonces la próxima semana va a ser otro terremoto —dice Ana con una sonrisa.
—Espero que sí —responde Luis—. Y espero que esta vez no haya ninguna trampa.