Querida Ana,
¡Hola! Te escribo desde mi casa. Hoy es un día tranquilo y quiero contarte cómo es mi vida aquí.
Mi vecino se llama Carlos. Es gallego, es decir, es de Galicia. Carlos es una persona muy simpática. Él habla gallego con su madre cuando ella lo llama por teléfono. A mí me parece muy bonito escuchar ese idioma. Carlos dice que el gallego es muy parecido al portugués. Yo quiero aprender algunas palabras en gallego, pero todavía no he empezado.
En el jardín de Carlos hay una gallina. Sí, ¡una gallina real! La gallina camina por el jardín todo el día y pone huevos frescos cada mañana. Carlos me regala algunos huevos a veces. Son los mejores huevos que he comido en mi vida. La gallina se llama Pepita. Pepita es muy tranquila y no hace mucho ruido. Yo pensaba que las gallinas hacían mucho ruido, pero Pepita es diferente.
Carlos y yo somos muy buenos amigos. Hacemos cosas geniales juntos. El fin de semana pasado fuimos al mercado y compramos verduras frescas. Fue genial. Me gustan mucho los planes geniales como ese: simples, tranquilos y divertidos.
Ana, tú me gustas mucho como amiga. Siempre me escuchas cuando tengo un problema. También me gustas porque eres muy honesta. Me dices la verdad siempre, y eso es importante para mí.
Ayer pensé en ti. Pensé: ¿qué haría Ana en esta situación? Yo tenía un problema pequeño en el trabajo. Mi jefe quería que nosotros termináramos un proyecto muy rápido. Yo deseaba que mis compañeros me hicieran caso cuando les pedí ayuda. Pero ellos estaban muy ocupados. Deseaba que ellos hicieran su parte del trabajo antes, pero al final todo salió bien. Me alegra que las cosas no fueran peor. Si las cosas se hicieran siempre de manera ordenada en mi trabajo, todo sería más fácil. Tú siempre dices que es mejor hablar claro con las personas. Tienes razón.
Esta tarde voy a caminar hasta la colina que está cerca de mi casa. En inglés dicen "hill" para esa colina. Yo siempre pienso en esa palabra en inglés porque mi profesora de inglés me la enseñó hace años. La colina es pequeña pero la vista desde arriba es preciosa. Puedo ver todo el pueblo desde allí. Voy a subir esa hill, como yo la llamo, y voy a respirar aire fresco. Carlos va a venir conmigo. Él dice que subir esa hill cada semana es bueno para la salud.
Espero que tú también estés bien. Escríbeme pronto y cuéntame todo.
Un abrazo grande,
Lucía