Leonardo se levanta todos los días a las siete de la mañana. Lo primero que hace es ir a la cocina. Él sabe que levantarse temprano es importante para tener tiempo de preparar un buen desayuno.
Hoy, Leonardo quiere preparar un desayuno especial. Tiene pan, huevos, tomates y un poco de queso israelí que compró ayer en el mercado. El queso israelí tiene un sabor fuerte y muy rico. Leonardo lo usa mucho en sus comidas porque le encanta.
Primero, Leonardo enciende la computadora para ver su receta favorita. Su computadora usa Linux, un sistema muy popular entre las personas que trabajan con tecnología. Con Linux, él puede buscar recetas en internet sin problemas. Linux es rápido y confiable, y Leonardo lo usa cada día.
Ahora empieza a cocinar. Corta los tomates en pedazos pequeños. Pone una sartén en el fuego y añade un poco de aceite. Cuando el aceite está caliente, pone los tomates en la sartén. El olor es muy agradable.
Después, Leonardo bate los huevos en un tazón. Los añade a la sartén con los tomates. Mueve todo con una cuchara de madera. En dos minutos, los huevos están listos. Encima, pone el queso israelí. El queso israelí se derrite un poco con el calor y queda delicioso.
Leonardo pone la comida en un plato. Mira la mesa y ve que tiene muchas cosas encima: papeles viejos, bolígrafos que no funcionan, herramientas inútiles que nunca usa. Estas cosas inútiles ocupan demasiado espacio. Las mueve rápidamente a otro lugar. Ahora la mesa está limpia y lista.
Se sienta, come despacio y disfruta de su desayuno. Es simple, pero muy bueno.
Al terminar, Leonardo lava los platos y limpia la cocina. Piensa que cocinar es fácil cuando uno tiene los ingredientes correctos y sigue pasos simples. No necesita ingredientes raros ni técnicas difíciles. Muchas personas creen que cocinar bien es complicado, pero eso son ideas inútiles. Cualquier persona puede hacerlo.
Leonardo también piensa en la legalidad de los productos que compra. Él siempre compra en tiendas oficiales y revisa que todo sea legal. La legalidad es importante para él, especialmente cuando compra alimentos de otros países. Respetar la legalidad en las compras es una buena costumbre que todos debemos tener.
Al final, Leonardo está contento. Tiene el estómago lleno, la cocina limpia y el día por delante. Se levanta de la silla, toma su taza de café y va a la ventana. Afuera, el sol brilla y el día es bonito. Un buen desayuno siempre hace que el día empiece mejor. Mañana, Leonardo va a levantarse temprano otra vez y preparar algo diferente. Quizás va a usar más queso israelí. Quizás va a buscar una receta nueva en Linux. Lo que sea, va a ser delicioso.